Excursión al Reino del agua

Quiero proponeros una escapada a un lugar mágico que parece sacado de un cuento, donde la naturaleza ocupa toda la escena y la fuerza del agua es la protagonista de la historia. Se trata del Monasterio de Piedra  en Nuévalos, Zaragoza, un espacio entre árboles, rocas, cascadas y grutas para descubrir en familia y no olvidar en la vida.

Tenía el recuerdo de haber visitado este lugar de pequeña con mis padres. En mi memoria se había grabado una gran cascada llamada Cola de caballo que caía desde lo alto, un ligero viento que arrastraba las gotas hasta nuestro rostro y el estruendo de la fuerza con la que caía el agua. Hace unos días repetí la excursión, ya de adulta y con mi propia familia. El sitio se ha hecho más turístico, pero aun así las sensaciones fueron las mismas y disfrutamos igual del paraje como había hecho entonces.

El Monasterio de Piedra propone un recorrido de unas dos horas y media por la linde de un río, paseando junto a cascadas entre rocas y vegetación. El camino asciende hasta lo alto de la cascada la Caprichosa y baja por dentro de una gruta hasta llegar al interior de otro salto de agua. Este es el lugar más mágico del parque. Podéis caminar hasta el fondo de la gruta por una pasarela de madera y contemplar el agua cristalina que llega de la cascada a vuestros pies.

En la zona de aguas más estancadas encontramos una piscifactoría donde se crían truchas comunes y arco iris. En la entrada venden comida para estos peces en forma de bolitas negras que huelen a insecto. A los niños les encantará alimentarles, echar al agua un puñado de estas bolitas y ver cómo los peces se lanzan a por ellas chapoteando y compitiendo entre ellos. Al final de la ruta se encuentra el aviario, donde hacen exhibición de aves rapaces 3 veces al día. Es una maravilla contemplar el vuelo de estas especies y conocerlas un poquito más gracias a las explicaciones de los cuidadores.

El camino del parque no es apto para ir con carritos, si vais con bebés, es recomendable usar portabebés, como hicimos nosotros. El precio de la entrada es de 13,50€ los adultos y 10€  los niños. Justo antes del acceso al parque hay un par de restaurantes donde tomar algo y reponer fuerzas.

Si queréis alojaros por la zona para aprovechar mejor el fin de semana, os recomiendo el Balneario Termas Pallarés en Alhama de Aragón. Es un complejo con 3 hoteles, para abarcar todos los presupuestos, con termas, sala de fitness  y lo que más disfrutamos nosotros, su lago termal. Es una delicia descansar en su praderita o sus hamacas al sol y darse un bañito en este lago templado (el agua está a 28º) cuyas aguas son medicinales, las mismas que las del interior del balneario.

Y si al día siguiente aún tenéis energía para hacer alguna visita por los alrededores, cerquita se encuentran las históricas Medinaceli y Daroca, o la laguna de Gallocanta, donde divisar aves acuáticas en un recorrido a pie, en bici o en coche. No olvidéis los prismáticos.

Si queréis ver más fotos del Monasterio de Piedra entrad en nuestra página de Facebook.

 

2 Comentarios

  1. Bienvenidosalilliput - 13 junio, 2012

    A mi me encanta este lugar! Fui con mis padres cuando pequeñita y luego, hicimos una primera excursión cuando mi hijo mayor tenía unos mesesillos…Es precioso. Ahora tengo que volver pronto porque mi chiquitina tiene ya casi 2 años y aún no hemos ido!!!! je, je! Por cierto…te he dejado una cosita hoy en mi blog…ji, ji

    • createster - 13 junio, 2012

      Es un lugar mágico que puedes visitar una y otra vez, no te cansas de verlo. Gracias por el premio Liebster, en un principio creí que era lobster (langosta en inglés) y como soy alérgica al marisco pensé que ya la habíamos liado… Un abrazo!

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